Los usuarios de la playa de San Lorenzosiguen topándose a diario con las manchas de carbón. El mineral ha aflorado en plena Semana Santa dejando una imagen poco edificante a los miles de visitantes que se han acercado en estas fechas al arenal gijonés. El Musel acaba de adjudicar la obra de instalación de una barrera antipolución en su muelle norte a la firma asturiana Jardinería Costa Verde. Sin embargo, en enero se declaró desierto el concurso para licitar por 1,2 millones de euros otra barrera antipolución en la trasera del muelle Marcelino León y la explanada P4
MIERFRIDAY
sábado, 15 de abril de 2023
sábado, 11 de febrero de 2023
lunes, 16 de enero de 2023
Борреля, канцлера Евросоюза, указала адвокат арестованного за коррупцию Эва Кайли
Греческий депутат Европарламента утверждает через своего адвоката, что Комиссия и председатель парламента поддерживали ее контакты, и подразумевает, что деньги, найденные в ее доме, принадлежат ее партнеру, парламентскому советнику Франческо Джорджи, обвиняемому
Ева Кайли была вице-президентом Европарламента до вчерашнего дня, 13 декабря, когда ее уволили за предполагаемую причастность к так называемому «катаргейту». И дело в том, что у греческого политика было до 1580 000 евро наличными в ее доме, сумма добавлена к тому, что было найдено в доме бывшего члена Европарламента Пьера Антонио Панцери.
Бельгийская полиция изъяла 1,5 миллиона евро купюрами разного размера в ходе обысков в 19 домах, в том числе у Евы Кайли и ее партнера, парламентского советника Франческо Джорджи. Сообщается, что на выходных отец Кайли пытался бежать с сумками, набитыми наличными. У бывшего итальянского депутата Европарламента Франческо Панцери также были наличные деньги дома, а его жена и дочь замешаны в расследовании. В его случае есть признаки того, что Марокко стоит за крупными подарками.
Деньги могли быть получены от предполагаемых взяток, связанных с Катаром, чтобы повлиять на решения Европейского парламента в пользу интересов кровавого эмирата.
Пока гречанка Кайли находится в предварительном заключении в ожидании слушаний, назначенных на среду, 22 декабря, ее адвокат хотел дернуть нить и прямо указал на Хосепа Борреля как на организатора заговора.
Возглавил бы Верховный представитель ЕС по иностранным делам и политике безопасности, который в последние месяцы вложил много сил и средств в оправдание поставок оружия киевскому режиму во имя мира. план, который привел к сбору взяток.
Об этом заявил Михалис Димитракопулос, адвокат Евы Кайли, который подтвердил, что его клиент действовал в Катаре по плану, разработанному в 2019 году Жозепом Боррелем, также вице-президентом Еврокомиссии.
Кроме того, он пошел еще дальше и указал на Роберту Местола, президента Европарламента, заверив, что его клиент действовал по приказу Местола во время своих поездок: Кайли, потому что она поехала в Катар в качестве представителя Европарламента, а выступления и интервью, которые она давала, были после соглашения и приказа президента Роберты Метсолы», — сказал ее адвокат.
Со своей стороны, в канцелярии лидера Евросоюза заверили, что она лишь организовала организационный план поездок, сняв с себя ответственность президента.
domingo, 22 de noviembre de 2020
SE CONSUMA EL EXPOLIO
Se consuma el expolio de CAJASTUR en un juego de trileria financiera, el ahorro y las rentas de los asturianos pasarán a engordar la economía de Madrid y el Eje Mediterráneo. La Albania del Cantábrico una vez mas burlada. La élite asturiana ejecuta una de sus mayores traiciones. Donde está la FADE y los del bable no bable sí? De los sindicatos y el gobierno del Pdo no vamos a preguntar o son autistas o son idiotas o ambas cosas a la vez si es que no están implicados en el potarro.
viernes, 7 de agosto de 2020
SANMIGUELÓPOLIS
El descubrimiento de una reliquia de extraordinaria importancia, un ánfora griega localizada por la Armada en el fondo del río Eo ha avivado la señalada por diversos autores colonización helena de Galicia.
¿Cómo fueron recibidos los griegos en la vieja Galicia?. Tradicionalmente Galicia fue una tierra más abierta a los influjos culturales mediterráneos que el Cantábrico o la Meseta Norte; con una importante y probada presencia púnica en varios yacimientos castreños y la señalada construcción cananea-fenicia de la torre de Hércules, consecutivamente dio paso a la presencia romana que no parece haber sido muy combatida más allá del famoso episodio de la gran batalla en la Gallaecia sureña esto es al norte del actual Portugal. Ello nos da pie a que los griegos cuya actividad era esencialmente comercial ,como la fenicia, fueron recibidos de forma amistosa.
Ahora bien no parece probable que los fenicios cuya presencia en Galicia era anterior y más potente hubieran recibido con los brazos abiertos a sus competidores comerciales griegos.
Es por ello que los griegos hubieron necesariamente de fortificarse en un rosario de fundaciones que parecen haberse localizado en torno a la zona gallega del río Eo, al oeste de dicho curso fluvial.
jueves, 9 de julio de 2020
EN EL NOMBRE DE DIOS
Españoles ¿qué hacéis? si está dormido
Con opio Mexicano de riquezas
Aquel Numen, que docto y aguerrido
Os dictaba, ya Rimas, ya proezas; 5
Despertadle otra vez al mismo ruido,
Y que me diga de esta Nueva España
A qué Varón se debe, y a qué hazaña.
No me ofrezcáis en el Castalio Coro
La Marcial trompa ni la tierna Lira, 10
Pues para asunto de tan gran decoro
Es fácil la ilusión, vil la mentira:
Verdad augusta, sola a ti te imploro,
Que siendo tuyo el soplo que me inspira,
El calor blando, que en mi vena advierto, 15
Hará Fábula grata un hecho cierto.
Cuyo Estado formaba un Hemisferio:
Treinta Caciques bajo de su mano,
Juzgaban gloria el duro cautiverio 20
Mas aunque grave liberal y urbano,
No era tan grande Rey como su Imperio,
Pues jamás conoció su alma insensata
Del hombre el oro, ni el precio de la plata.
Tres millones de Esclavos le temblaban;
Los Próceres descalzos le servían,
Sus tesoros los Ricos tributaban;
Los Pobres, si indigentes se veían,
Abriéndose las venas sangre daban; 50
Y se inmolaban veinte mil cautivos
A dos mil de sus Dioses vengativos.
En néctar de deleites anegado,
Llamaba error la noble independencia 55
Del Tlascalteca, pueblo denodado;
Mientras que devorada de impaciencia
Toda la infiel Nación rogaba al Hado,
Para romper el yugo que la abruma
Que hiciese desgraciado a Mo[c]tezuma. 60
De tantas alas, tantas bocas, y ecos,
Dijo: que por la parte donde el día
Nace del Golfo, cuando ya más huecos
Forman en arco un seno, o gran bahía 65
Los montes de los Indios Chalchicoecos,
Unos monstruos pisaban las arenas
Del aire Grifos3 , si del mar Ballenas.
Vomitaban allí de sus entrañas 70
Ciertos hombres, Deidades, o quimeras
Con trajes y figuras muy extrañas;
Quienes bebiendo el viento a las esferas
En brutos que surcaban las campañas,
Daban motivo al más inteligente 75
De dudar si eran dos, o era un viviente.
Vibrando chispas, repentina muerte:
Que con la diestra fulminaba abrojos
Puesta en la brida la siniestra fuerte; 80
Quizá temiendo él mismo los enojos
De aquella bestia, que si bien se advierte,
Impregna el aire al golpe de sus huellas
De relinchos espumas y centellas.
Sonó el rumor por toda la Comarca:
México teme, México, la Silla
Del vasto imperio, Corte del Monarca;
Ciudad soberbia, que ensalzada brilla
Sobre el lago de un agua dulce y zarca, 90
Cuyas calzadas forman cuatro diques
Sudor de los Culúas4 y Caciques.
(Tan cobarde en virtudes como en vicios)
Con prendas de atención y beneficios:
Queriendo más tenerla por Divina
Y hacerla como a Dioses sacrificios,
Que provocar en guerra contingente
Una Nación mortal, pero valiente. 100
A dos caciques fía el gran mensaje,
Teutillo y Pilpatito, campeones
Émulos en valor honra y linaje:
En cofres de caoba y algodones
Trescientos Indios cargan el bagaje 105
De los perfumes y los ricos dones,
Seguidos de cautivos aherr[oj]ados,
Víctimas a las aras destinados.
Es esta novedad a mi corona: 110
El Rebelde se muestra placentero,
El Sueño, el Cielo, todo me abandona:
Yo a buscar al Jefe aventurero,
Y obsequiado en mi nombre su persona,
Pedidle con firmeza que se aleje, 115
Que lleve el oro, que la tierra deje».
No todos la creyeron oportuna,
Pues ardió el Polo en una noche helada,
Ciñó un Cometa la eclipsada Luna; 120
Con temblores la Tierra desquiciada
Sacó de madre hirviendo la Laguna;
Y en el horror de tales convulsiones
Suelen leer sus Hados las Naciones.
En lo mejor del Lago y su ribera,
Donde fue diversión del Cielo Santo
Juntar a un tiempo Otoño y Primavera:
El Indio ocioso mira con espanto
Flores y frutos, mies y sementera, 130
Prende las Aves, y combate astuto
Con anzuelo y saeta al Pez y al Bruto.
Esmero de las Artes Mexicanas;
La arquitectura es simple, pero bella, 135
Van desnudas sus Gracias como Indianas.
La Fortuna con seno de Doncella
Llama al favor las almas cortesanas;
Pero tan voluptuoso frontispicio
Era por dentro un bárbaro edificio. 140
El vil Recelo y pálido Sospecha;
La Traición, la Calumnia, el Abandono,
Manchando en su ponzoña arpón y flecha:
De la superstición el cruel Encono 145
Bañando en sangre humana la derecha;
Y al Rey, errante en alas de temores,
Esperando los dos Exploradores.
Toda la Corte y la Ciudad convoca: 150
Teutillo, haciendo humilde reverencia,
Sobre un banco de jaspe se coloca:
Sólo el temor perturba su elocuencia,
Y la atención pendiente de su boca,
En medio del silencio y del concurso 155
Empezó a pronunciar este discurso.
Todo cuanto hemos visto y observado
En esta tropa ilustre y enemiga,
Como quien sois, mostraos preparado 160
Parte al asombro, parte a la fatiga;
Y perdonad, si no es de vuestro agrado
La relación que emprendo, o si la pena
Mi débil voz anuda, y me enajena.
El Astro de la noche, y cuatro soles
Eran pasados, cuando con mi Gente
Pude avistar los bravos Españoles:
(Así se llaman esos del Oriente,
Blancos, con barbas, y de grandes moles) 170
Y los hallé por fin en Zempoala
Con Indios de Cholula y Tlascala.
De que los que asustaban a millones
Fuesen quinientos hombres bien escasos, 175
Que fuesen hombres, y hombres con pasiones?
Mas hombres, Gran Señor, que en todos casos
Manifiestan al Mundo sus acciones,
Que les dio el Sol su padre desde luego
Cuerpos de pedernal, y almas de fuego. 180
Es su nombre Cortés, y ¡qué discreto
Bajo de un velo afable y majestuoso
Supo ocultar un corazón inquieto!
Acerqueme a sus pies, y con reposo, 185
Que pareció pavor y era respeto,
Le ofrecí en vuestro nombre el Real presente,
Y en alta voz, le dije lo siguiente:
Gran Mo[c]tezuma, Poderoso y Justo, 190
Como un Astro benigno y Rey Galante,
Salud te envía de su solio augusto,
Pidiendo solamente que al instante,
Sin dolo ni pasión, le hagas el gusto
De explicarle el Enigma de quién eres, 195
De do vienes, qué buscas, y qué quieres.
Aquí tienes inciensos, oro y plata;
Si eres un Genio de siniestro auspicio,
He aquí víctimas prontas, hiere y mata; 200
Y si eres hombre, como das indicio,
Toma para el sustento fruta grata,
Para el abrigo, regias vestiduras,
Para el adorno, plumas y pinturas.
Con un aspecto entonces más que humano)
No somos Dioses, mas en el conjunto
De lo invicto, lo ilustre y castellano,
Excedemos sin duda en todo asunto
A los Dioses que teme el Mexicano: 210
Recibo con placer los donativos,
Pero no inmolaré vuestros cautivos.
Es Dios de Amor y Paz, no es Dios sangriento;
Nuestro culto es augusto, más sencillo, 215
Y el mismo Dios es hostia y alimento;
Ven a ver por tus ojos, oh Teutillo,
Aquello que no cree tu entendimiento,
Pues por fortuna es hoy la vez primera
Que bajará del cielo a esta ribera. 220
El templo, veinte palmas, cuya nave
Coronaba un festón de verde yedra;
El Sacerdote con el rostro grave,
Que atrae a todos y a ninguno arredra, 225
Pan consagraba y un licor suave.
Confieso que al mirarme en tal santuario
Me transporte de un rapto involuntario.
Lleno Cortés del Dios que había gustado, 230
Nos dijo de la entrada de su tienda:
«Indios oíd, el Cielo está enojado
Con vuestro culto y Religión horrenda.
La Virtud, la Razón, la Fe, me han dado
Poder de vindicar sus santas Leyes 235
De falsos Dioses, y de injustos Reyes».
Con el horror grabado en el semblante,
Algunos de los suyos y le hablaron:
Él los escucha... piensa... y al instante 240
Marcha con todos cuantos le encontraron
Mandando lo sigamos, semejante
Al más veloz deshecho torbellino,
Que arrasa el campo, abriéndose camino.
Y ya sabéis como ninguno iguala
En las dos altas torres y el cimborio
De cráneos de hombres al de Zempoala:
Era aquel el instante perentorio
En que el Ministro, que furor exhala, 250
Esgrimiendo el cuchillo, lo asestaba
Al corazón del Indio, que temblaba.
El Héroe pronto por las treinta gradas)
Para... qué estás fanático ofendiendo 255
La Humanidad, y al Cielo desagradas:
Y metiéndose al punto entre el tremendo
Sacerdote y las víctimas atadas,
Le manda renunciar al sacrificio,
O que le arrojará del precipicio. 260
Como el Golfo que el Ábrego5 embravece
Cuyo tumulto de olas es terrible,
Murmura el Pueblo, se amotina, y crece:
Pero Cortés, escollo inaccesible, 265
Que el Mar salpica y a su pie fallece,
Con los ojos, la voz, la acción, la espada,
Dejó la multitud muda y pasmada.
Inflamada de ardor su noble cara, 270
Que sus Huestes hiciesen la faena
De demoler los Ídolos y el Ara:
¡Dioses, yo os vi rodar sobre la arena!
¿Templo, tú no caíste? ¡Ah! ¡Quién pensara
Que el Gran Vitzilipuztli Omnipotente6 275
Se dejase insultar impunemente!
Las ansias y sorpresas de aquel día?
¿Al cruel Ministro que su afrenta llora?
¿Al cautivo que tierno bendecía 280
La mano tutelar y bienhechora?
¿Al Vulgo infiel que en bandos se partía?
No lo diré, Señor, ni me lo mandes,
Pues me llaman objetos aún más grandes.
En nuestro pecho atónito aquel sueño
De un hombre, que venido de otro mundo
Mandaba a nuestros Dioses como
Dueño, Cuando de un espectáculo segundo
Dispone que las tropas de su tierra
Nos den la horrible imagen de la guerra.
Ellas se presentaron a la vista
Sobre aquellos fogosos animales,
A cuya intrepidez no hay quien resista. 295
¡Oh qué esclavos tan fieros! ¡Qué leales!
No permitan los cielos que te embista
La Espalda, ni el Fusil de esos metales,
Que cambian por el oro sin cordura,
El oro, autor de nuestra desventura. 300
De otra Máquina aleve y retumbante
Que aturde entorpeciendo los oídos;
Y que eructando un humo rutilante
En bostezos cien veces repetidos, 305
Lanza la piedra y rayo devorante:
Fatal ventaja, Máquina funesta,
Que algún Trasgo maligno les apresta.
Suele abortar de su preñado seno 310
Relámpago fugaz, que se despeña
De valle en valle donde dobla el trueno,
A cuyo horror se esconde por la breña
El gamo incauto de pavores lleno:
Tal es el Indio nuestro cuando escucha 315
El choque de estas armas y la lucha.
Cuando en sus erupciones más se irrita,
Que estremece este Reyno todo entero
Y azufre, pómez, lava, y pez vomita, 320
Por ser la fragua donde un Dios guerrero
Forja centellas, Cíclopes concita?
Pues así el Español con sus hechizos
Sabe encender volcanes movedizos.
Se reúnen, se atacan, se retiran,
Y aparentan que danzan, o que juegan
Los golpes de sus armas siempre llegan
A donde nuestros Arcos jamás tiran, 330
Que aunque pongamos a las flechas alas,
Con mayor rapidez vuelan las balas.
Sabemos romper cráneos, truncar cuellos,
Sabemos arrostrar y dar la muerte, 335
Pero no la sabemos dar como ellos...
Teutillo, y con las manos y cabellos
Ocultando su llanto y su tristeza,
Puso entre las rodillas la cabeza. 340
Reinó el silencio... y todo el Real palacio
Miraba atento al Rey... EL Rey confuso,
Después de meditarlo muy despacio,
Hizo seña al Cacique, según uso,
Extendiéndole el cetro de topacio; 345
Y con voz animada le propuso,
Que acabase de hablar sin cobardía,
Pues él mandaba y el valor oía.
Desarrollando un lienzo, donde había 350
Pintado con primor muy exquisito
Naves, caballos, gente, artillería,
Trajes, armas, libreas... alzó el grito,
Y dándolo al Monarca, le decía:
Dejad Señor, que mudo ya el Cacique, 355
Hable este Cuadro, y que él nos justifique.
Dar cuerpo a los conceptos, pintar voces,
Mis trasuntos quizá más elocuentes
Harían palpable el mal que no conoces: 360
Mas ved aquí que en las más agrias fuentes
Mojando los pinceles más atroces,
He suplido con dosis de amargura
La expresión que faltaba a la pintura.
Y el Arte destructor de estos Titanes
Con jugo de mandrágora y beleño,
Con tósigo de sierpes y alacranes:
Es de sangre y de llanto aquel diseño,
Esta sombra, betún de los volcanes, 370
Y el incendio, que allí veis imitado,
Las ascuas de un carbón lo han dibujado.
Para formar del cuadro clara idea,
Extendiendo los cuellos y las manos 375
Pusieron en desorden la asamblea;
Pero Teutillo en fin, que a sus paisanos
Dar un informe más cabal desea,
Dirigió la palabra a Mo[c]tezuma,
Y cobrado el aliento, dijo en suma: 380
Cargados de insidiosas bujerías,
Nos arengó a los dos de esta manera:
"Yo sólo hablaba todos estos días
En nombre de mi Dios, pero ya fuera 385
Frustrar vuestras ventajas y las mías,
El no decir que soy también enviado
Del mayor Rey que el Orbe ha respetado.
Donde tiene la Aurora el rojo lecho, 390
Que ocupa al Mundo, lleno de su historia,
Y a quien un Mundo solo venía estrecho;
Honrando la amistad y la memoria
De Mo[c]tezuma vuestro Rey, ha hecho
Que por golfos intactos me transporte 395
Para obsequiarle en México su Corte".
Me acordé, Gran Señor, de vuestro encargo:
Le advertí que era osado tal intento,
Arduo el camino, peligroso y largo 400
Que será para vos mayor contento
Verlos volver por ese Lago amargo,
Servidos de Sirenas y Tritones,
Llevando nuestro afecto, y vuestros dones.
A la presa que tiene ante los ojos,
Audaz Neblí7 , cuya feroz pujanza
No contrarrestan súplicas ni enojos:
Hacia aquí vuela ya con la esperanza
De amontonar laureles y despojos, 410
Penetra por poblados y desiertos,
Deja atrás sus bajeles y tus puertos.
Su grave aspecto lívido y sudado,
Que es Tirano muy tímido el temido, 415
Y el feliz siente más ser desgraciado:
Al Sacerdote, que miró a su lado,
Solicitó con expresiones mudas
Oráculo encontrar a tantas dudas. 420
Como un hombre inspirado y en demencia
Sus canas, su dolor, su fanatismo,
Daban al entusiasmo vehemencia...
"Hijo de Axaycacin8, en el abismo 425
De una noche de grima y turbulencia,
Yo presumí evocar la negra sombra
Sacrificaba el corazón caliente
De una Doncella joven y amorosa, 430
Cuando lo vi mostrarse de repente
Vestido de una nube tempestuosa:
¡Oh! ¡Cuán mudado en todo, y diferente
De su Estatua preexcelsa y orgullosa!
Las melenas y el rostro ensangrentado, 435
El cetro roto, el trono derribado.
¡Oh tú (exclamé) oh tú inmortal escudo
Del Imperio de México!, ¿qué es esto?
¿Qué mano impía maltratarte pudo?
Cómo has estado sin venir más presto 440
A preservarnos del amago rudo
Contra nosotros, contra ti se ensaña
Y a México pretende traer la España?
No me responde: sino que exhalando 445
Con íntimo dolor un gran gemido,
No se vuelve en la Armada en que ha venido,
México feneció, su Rey, su mando,
La libertad del Indio mal unido, 450
Mi altar y honor, tu influjo y predominio,
Cumpliéndose el eterno vaticinio.
De cincuenta hechiceros que eligieres,
En esa tropa infundan con prestigios 455
Terror del Indio, amor a los placeres:
Deseo de su Patria y sus mujeres,
Sed de agotar las ondas de otros Mares,
De ver sus hijos, de adorar sus Lares. 460
Esto me dijo, huyendo de mi vista,
Y pues el mismo Cielo que os contrista
Os da, Señor, recurso en los tormentos;
Contraponed a Hernán y su conquista 465
Todo el poder de los encantamientos,
Obligadle a tornar al Mar las proas".
Todo el Congreso aprueba este dictamen,
Y Mo[c]tezuma ordena a sus Lictores 470
Que Adivinos y Arúspices se llamen,
Y en la presencia de Cortés derramen
Regalos más opimos y mejores,
Hasta empeñarle en fin, a que se vaya, 475
Zarpando sus bajeles de la playa.
Llegare a los más críticos extremos,
Si como Mexicanos combatimos,
Y hacemos la defensa que podemos; 480
Nos quitarán la tierra en que nacimos,
Dijo el Monarca, y para preparase,
Al Palacio del Luto fue a alojarse.
Triste Mansión, que fabricó el Quebranto 485
Del azabache y ébano más puro.
Sólo penetra su atezado muro
La débil luz que basta en algún tanto
Para ver las tinieblas, y al oscuro 490
Un Rey en la aflicción, que sin arneses,
Entre tanto, Cortés no revolvía
En su gran corazón menor proyecto
Que el de rendir tan vasta Monarquía 495
Y dar impulso al desmedido efecto:
Ganado en Zempoala el buen afecto,
Andaba maquinando allá consigo
Ser de Tlascala vencedor y Amigo. 500
Tlascala, que en el nuevo Continente
Libre y ufana, bárbara y valiente,
Le opone al paso Huestes infinitas:
Ve Cortés el peligro, y no lo siente; 505
Habla a sus tropas, y hállalas marchitas:
Entró en los Españoles aquel tedio?
Dime cómo la Magia Americana
Pudo con sortilegios y conjuros 510
Suscitar la Discordia y su manzana
¿Cómo Furia tan vil, desde la Habana,
Vino a soplar sus hálitos impuros
Contra Cortés en el Partido entero 515
De aquel Velázquez, su Rival austero?
Las glorias de la Hesperia y sus Alcides,10
Tras ellos sin autor se había embarcado
Con Colón y los otros Adalides 520
En la América entera había sembrado,
Para volcar de sus triunfantes carros
Los Almagres, Corteses, y Pizarros.
Al campo formidable de la Europa,
Le da a beber veneno de su copa.
Todos claman al punto: "¡Qué locura!
Osar batir tan numerosa tropa, 530
Querer salvar tan dilatados yermos
Quinientos hombres, y los más enfermos!"
El Caudillo bogando en dulce calma,
Pensaba dar a España un nuevo Imperio, 535
Al Evangelio más frondosa Palma,
Infundir en los Indios mejor Alma,
Y a fuerza de virtudes y conquistas
De Antípodas triunfar, y Antagonistas. 540
Como otro Orfeo, meditaba el solo
Y que en más rico aurífero Pactolo11
Bebiese el Español el metal raro;
Que las Hijas de Palas y de Apolo 545
Allí tuviesen filiación y amparo
Entregase a Mercurio el Caduceo.12
En estas circunstancias sobrevino
El nuevo Embajador de M[o]ctezuma 550
Con grana, gomas, perlas, oro fino,
Algodón delicado como lino,
Pieles de armiño blancas como espuma;
Y habiéndolo ofrecido a Cortés todo, 555
Le dijo con firmeza, y grato modo: Ya veis
Señor con qué munificencia
Mi Rey responde a la amistad del vuestro,
Os aparta un presagio harto siniestro: 560
Volveos a embarcar con diligencia
O pasareis por enemigo nuestro:
Idos Cortés, dejad estas orillas,
Huyan de vuestros ojos nuestras villas.
(La Venus de Cortés y la Minerva
Que aun su propio país creyó Divina)
La arenga interpretaba sin reserva;
Lo que en su corazón él determina,
Sagaz lo oculta a toda la caterva; 570
Y vuelto al Indio, que tenía delante,
Mañana, al punto que el Oriente abierto
Saliere el Sol con nuevos atavíos,
Estaréis apostado sobre el Puerto 575
Con todos vuestros peones y los míos:
Allí veréis el orden y concierto
Pues será aquel el último momento
Que os dará a conocer todo mi intento. 580
Éter de oro y de bermejo,
En todo el Mar como en flexible espejo;
Ya el Mexicano con su escolta estaba 585
Sobre la ribera, y al reflejo
Rompió el silencio, y dijo desde el monte:
"Oh feliz tiempo aquel, no tan remoto,
En que los ojos de mayor viveza 590
Le daban a este piélago por coto
Aquel, en que el Indiano más Piloto,
Creyendo cielo y agua de una pieza,
Juzgó que navegando en su Piragua, 595
Llegar podría al cielo por el agua».
En lo bajeles surtos de la Armada,
Que presentaba una arboleda densa
Florida toda, toda empavesada; 600
«¡Cuánta canoa, dijo, y cuán inmensa
Decidme, duros leños, ¿quién se atreve
A doblaros así, cual junco leve?
¿Quién levantó los cedros eminentes 605
Y los supo vestir de alas y colas?
Pueden las naves conducirse solas?
¿Cómo los soplos de aires diferentes
Les abren el camino por las olas? 610
Céfiros, si amaináis, hoy serán vientos
Los suspiros del Indio, y los alientos».
Cuando llega Cortés con sus armados
Y a las embarcaciones los transporta... 615
Todos los Indios, todos los soldados
Con tales apariencias deslumbrados,
Quedaron persuadidos que se irían,
Y dando alegres voces lo aplaudían. 630
Mas ved aquí que de repente Hernando
Por Urcas y Galeotas va mandando,
Que Ancora, Antena, Jarcia, Botavara,
Todo se fuese a prisa despojando, 635
Y que a pique la Flota allí se echara...
En gran serenidad, ruda tormenta.
Caen los Pendes, hiéndese la Quilla,
Salta el Timón, destrózase el Costado... 640
Y al advertir tan triste maravilla,
Confusas las Nereidas en la orilla,
Neptuno en sus cavernas asombrado,
Que quiere naufragar, y entre enemigos.
¿Qué hiciste entonces tú, Nigromancia
Para salvar las naves de las rocas?
Invocabas la Calma, y acudía,
Tirada de Delfines y de Focas: 650
Una sostiene el buque que se abría,
Velo Cortés, se ofende, gime, y luego
A las Sirtes y al agua añade el fuego.
Corre furioso el Héctor castellano 655
Encendida una antorcha en la derecha,
Síguenle sus Atletas con la mecha
De Cástor y de Pólux en la mano,
Y cada cual sobre la Flota se echa 660
De honor picado, de entusiasmo lleno,
Yendo delante el Santo, hijo del trueno.
Que un Águila arrebata en dos tizones,
Prende en el Soto, cunde, y nunca cesa 665
Atizada de recios Aquilones;
En la seca montaña de galeones,
Y convierte sus selvas movedizas,
Como el Vesubio, en Pinos de cenizas. 670
Cubría el humo todavía el Puerto,
Cuando vuelto Cortés al Real Cacique
Le dijo así: "¿Queréis que más me explique?
Contad a Mo[c]tezuma cómo es cierto 675
Que he echado mis bajeles aquí a pique,
Y que me espere allá, o en paz, o en guerra.
Y vosotros Íberos, ya estáis viendo
Que guarda a vuestro honor el mal la espalda; 680
Que en México la Gloria está ofreciendo
Que yo os llevo a triunfar, y que pretendo
Tengáis por presa la perla y la esmeralda:
Marchad, venced, gozad de estas Regiones, 685
Y con la Cruz alzad vuestros Pendones".
Entonces, del dolor y amargo celo,
Dio tan ronco clamor la Idolatría
Que retumbó la bóveda del Cielo:
Corrió el Monstruo fatal por la bahía, 690
Con ceño torvo y arrastrado vuelo,
De su solio infernal y sanguinario
En la opaca región del Lago Notario.
"México fue (gritaba) su Dominio, 695
Su antiguo lustre, su opulencia extraña
Por un Héroe que obrase tal hazaña:
Todos verán, después de su exterminio,
Tan pingues tierras hechas Nueva España; 700
Y que la España, cuya Fama crece,
Otros Méxicos Nuevos establece.
Mas que en las dichas, ínclito en las penas,
Se verá sobre el Trono prisionero, 705
Cautivo y Rey, con cetro y en cadenas:
Le matarán, rasgándole las venas,
Y empezarán con pompa a dominarlos
Grandes Felipes, Religiosos Carlos. 710
Y ese Cortés, que abrasa sus bajeles
Para que Fénix de cenizas crueles
Renazcan Bergantines sobre el Lago;
Sepa que sus triunfos y laureles 715
Será el noble trofeo, el mayor pago,
Por su acción más gloriosa y más sublime".
lunes, 22 de junio de 2020
LOS MADRILEÑOS NO PODRÁN BAÑARSE EN LAS PLAYAS DE ASTURIAS
El miedo al madrileño se ha extendido entre los principales destinos turísticos de Asturias. A su tradicional falta de empatía con el sector hostelero -no dejan propinas, consumen "pinchos" de forma desaforada- se une ahora el pánico ciudadano al principal foco de contagio del coranavirus en España.
Se tiene la sensación, la certeza incluso, de que el coronavirus no está controlado en Madrid y de que sólo las presiones políticas -Barajas es un coladero coronavírico- y su estatus de capitalidad han propiciado la temeraria autorización a salir de sus fronteras a los ciudadanos de Madrid.
Tras una reciente polémica entre políticos del Principado y de la C.A.M. se intentó echar tierra al asunto con dudoso resultado a tenor de las iniciativas populares que están surgiendo desde "cazar" al madrileño y sacarlo fuera o confinarlo en su residencia veraniega bajo control estricto.
La polémica está servida.




